Creo que me siento feliz, aquí sentado con mi té caliente, con una ventana al muro del edificio continuo, mis botas emblandecidas por el tiempo, mis jeans, mi bufanda negra, mis nostalgias sudandome y los pensamientos en un embutido de carne, un experimental en el oído y el acabose de los primeros esbozos de tristeza, más vivo que muerto y con las yemas calcinadas, negruras. Me veo conforme, salgo y desde el cenit me juzgo, es cierto, ¿una perspectiva mística?, compleja de examinar si, pero me hago el brujo y me resulta. Creo que me he estacionado, he llegado a un escalón nuevo y aún no deseo dar al siguiente, me siento como hecho de humo de cardos. Aún no me muero por oler todas las flores marchitas, ni quemar todos los cerillos, acabaría en un mal producto, me quedo con la incertidumbre de hacerlo cuando simplemente se me ocurra, sin empujones, así la inconsciencia me patronea y me la hace fácil, aunque no me enseña a distinguir, ¿Que hago cuando se me vaya?, creo que me he enamorado de ella, siempre me habla y me considera, me cuida, creo que me enamoré de mi inconsciencia, si, es raro, pero más raro es no enamorarse. ¿Hay cosas que aún no me cuenta? será difícil sacárselo, es una buena amante, se encarga de parecer no guardar secretos, es confusa, me aísla para cuidarme, se que también me ama, porque esta tibia cuando la pienso, ¡no soy amante normal! a mi me cuesta pensar en mi enamorada, es difícil pensar en ella, mi inconsciencia es especial, tiene la piel de mármol, los ojos venéreos y la nariz más linda de lo que ella cree. ¡Ah! También me he vuelto más rápido, más veloz y descansado, astuto hasta el punto de no saber qué planeo, me percato en los resultados, ni respiro y gano, incluso debajo del fango y el agua. Falta, algo me falta… ¿que será?, ¿ayudar al campesino?, ¿pulir la roca nevada?, ¿caer de rodillas ante la primavera?, Esa es una mentira que sabe a miel, consumida desde las orejas. Bailan las abejas, se regocijan en la confusión, hablan francés, para ocultarse a mis represalias. Bellas. Burdo. Balaustrada.

Magnético, memoria magnética, eso sufro, el imán me vuelve loco. Reitero que soy feliz, no se confunda.

Yo.